Oplaland está pensado para usarse junto a un adulto: una madre o un padre, un docente, un profesor de apoyo, un educador, un terapeuta. Aquí encontrarás cómo sacarle el máximo partido.
En casa
Deja que elija el niño. Cada ronda dura 6 preguntas y luego hay una pausa: el momento justo para preguntar «¿otra vez o ya basta?». No hace falta cuenta: las estrellas se quedan en este dispositivo.
En clase y en la pizarra digital
Cada juego funciona a pantalla completa y solo con el teclado. Las fichas para imprimir se adaptan a cada alumno: letra para la dislexia, mayúsculas, letra muy grande, menos ejercicios por página, con o sin soluciones.
Para necesidades diferentes
- TDAH y atención: una tarea por pantalla, rondas cortas, respuesta inmediata, temporizador apagado.
- Dislexia y dificultades específicas del aprendizaje: una letra clara, «Para la dislexia» o MAYÚSCULAS; todo se puede escuchar; letra grande y mucho espacio entre líneas.
- Autismo: todos los juegos funcionan igual; colores tranquilos; ningún sonido que empiece solo; «Primero / Después» siempre a la vista; agendas visuales para imprimir.
- Discapacidad motora: botones grandes, «Toque seguro», todo con el teclado y Una sola tecla: las opciones se encienden una a una y se elige con un pulsador o con la barra espaciadora.
- Discapacidad visual: alto contraste, letra muy grande, una voz que lee en voz alta. Todavía estamos probando a mano los lectores de pantalla (VoiceOver, TalkBack, NVDA).
- Sordera: ninguna información llega solo con el sonido: cada sonido tiene su texto.
Preparar y compartir «Mi manera»
Abre Mi manera, elige los ajustes para un niño y pulsa «Copiar el enlace con estos ajustes»: quien abra ese enlace encontrará el sitio ya preparado. El enlace solo contiene los ajustes, nunca un nombre.
Lo que no es
Oplaland no es una herramienta clínica: no diagnostica ni evalúa a nadie. Es un lugar gratuito para practicar jugando. Los objetivos de cada niño los marcan las personas que lo acompañan.
